La Anatomía de la Edad Prístina
Es mi afán describir de manera estrictamente clínica todo lo que me acontece. Tengo dieciocho años y no volveré a tenerlos: faltan dos días para que cumpla diecinueve. Dicen que los dieciocho son la edad más prístina, la más bella, y, sinceramente, no lo niego. Para mí ha sido un año profundamente transformador. Creé la página web en la que estáis leyendo esto, trabajo en varios proyectos más y pienso centrarme en mi canal de YouTube. Creo también haber seguido desarrollando mi inteligencia emocional, aunque decirlo uno mismo suene sesgado, así que animo a cualquiera a comprobarlo si le resulta reconfortante. O, al menos, me empeño en seguir creciendo en ese aspecto. Como de costumbre, quiero seguir mejorando en los ámbitos que me conciernen, pero con paciencia y comprensión hacia mí mismo.